Los muertos · Número 1
Mira tú por dónde…
Una sección de pequeñas irreverencias históricas

Ulises Bértolo
La Revolución Francesa proclamó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano en 1789, marcando un hito en la lucha por la igualdad. Pero ¿sabías que estos derechos excluían a mujeres, esclavos y niños? Es un buen ejemplo de que las limitaciones existen incluso en el pensamiento revolucionario.
Las mujeres no podían votar ni ocupar cargos públicos, como denunció valientemente Olympe de Gouges en su obra «Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana». La declaración original ignoraba a la mitad de la población. Y eso que fueron miles de mujeres, principalmente del mercado de París, las que asaltaron el Palacio de Versalles y fueron artífices de que Luis XVI y su familia se reubicasen en el Palacio de las Tullerías.
Mira tú por dónde… A veces ni las proclamas de igualdad superan la prueba.
