Las afueras · Número 1
Tres fogonazos literarios que me han iluminado
Carles Francino, periodista y director de La Ventana en Cadena SER, elige tres lecturas que dejaron de ser solo libros para formar parte de su vida.

1. A sangre y fuego. Este verano he leído, por fin, a Chaves Nogales. Uno de esos nombres a los que se cita cada dos por tres, pero al que nunca le había hincado el diente. Un podcast de Radio Sevilla donde Antonio de la Torre le pone voz me hizo clic. Es un monumento narrativo a la sinrazón de la guerra; sobre todo si es entre hermanos. Periodismo literario en su mejor versión. Ahora intuyo, y lo digo con toda la carga positiva que supone, una de las fuentes donde Arturo Pérez-Reverte se pudo inspirar, por ejemplo, para escribir la gran Línea de fuego.
2. El salvaje, de Guillermo Arriaga. Una bestialidad en toda la extensión de la palabra. En la categoría de las novelas gigantes, al menos para mí. Una incursión descarnada por la vida, la supervivencia, la violencia… ¡Uf! Una pasada.
3. La poesía de Benjamín Prado. Cualquiera de sus versos. Conocerle no solo me ha supuesto el regalo de una amistad a prueba de bombas, sino adentrarme en un mundo que había frecuentado poco. ¡Qué hallazgo! Me quedo con unos versos de Los camaradas…
“Saben que mentir hace que la verdad nos duela. Que el modo más hermoso de buscar el calor es abrazarse a otro que también tiene frío.”
¿Alguna vez te has sentido así? Seguro que tienes tres libros que te han hecho pensar que en las afueras también ocurren cosas como las que a ti te pasan por dentro.
